Continuidad y Recuperación ante Desastres
¿Qué haría usted si se cortara el suministro de energía eléctrica por unos días en la zona donde se encuentran las oficinas de su empresa, o bien si hubiera un terremoto que dejara inhabilitado el edificio para regresar a trabajar? Hoy en día las empresas se enfrentan a diversas amenazas que abarcan desde los desastres naturales, los actos de terrorismo, el "hacking" y fraudes cibernéticos, por nombrar algunos, hasta el hecho de que un proveedor no entregue a tiempo los insumos o servicios necesarios para la operación del negocio de su cliente.
Aquellas empresas con un Plan de Continuidad de Negocio y con un Plan de Recuperación ante Desastres aprenden a conocer mejor cuáles son sus riesgos, su capacidad de recuperación y después de un evento adverso, pueden recuperar, mantener, e incluso mejorar, su competitividad y reputación. Algunas incluso adquieren clientes de competidores que ya no estuvieron en condiciones de otorgar un servicio adecuado después de ocurrido algún desastre.
Un Plan de Continuidad de Negocio (BCP) y un Plan de Recuperación ante Desastres (DRP) tienen como objetivos el mantenimiento de los servicios y procesos críticos para la organización, así como la reducción de impactos ante imprevistos negativos. Consiste en desarrollar dentro de la organización, la habilidad para continuar proporcionando un predeterminado y acordado nivel de servicio para soportar los requerimientos mínimos del negocio, luego de una interrupción o un desastre. La gestión de la continuidad del negocio pasa a ser entonces una parte integrante y clave del proceso de gestión de riesgos, que ayuda a reducir el impacto y frecuencia de las interrupciones del negocio.
EFECTUS ofrece un servicio de consultoría especializada, orientada a la obtención de un plan global que garantice la cobertura técnica, operativa y organizacional adecuada de las áreas críticas de negocio, permitiéndole al cliente contar con un conjunto de procedimientos probados, para responder de forma rápida y planificada frente a una interrupción inesperada en su actividad. Con lo anterior se logra mejorar la protección de las empresas ante las adversidades y problemas que puedan afectar su operación.
Para lo anterior utilizamos el estándar internacional BS 25999 reconocido internacionalmente por los más diversos sectores empresariales de la economía mundial. Este estándar está dividido en dos partes: código de prácticas y especificaciones, y puede aplicarse a cualquier sector productivo y tamaño de empresa, con excelentes resultados.